lunes, 14 de junio de 2010

"Cómo enseñar..."

Estoy trabajando con el submódulo “Elaboración de documentos electrónicos utilizando software de aplicación”, para empezar, la gran mayoría de mis alumnos maneja perfectamente Word y Power Point, que forman parte del contenido que se ve en este submódulo, la otra parte que lo integra es Excel, sobre esta herramienta no conocen suficiente.
¿Por qué menciono esto? Por la simple y sencilla razón de que es extraordinariamente indispensable contar con recursos didácticos que me permitan trabajar de manera eficiente y de forma dinámica con los alumnos sin que estos lleguen a enfadarse y mostrar apatía por la clase.
No puedo ni debo llegar improvisando sobre el tema, necesito planear y organizar cuidadosamente las actividades, basarme en modelos pedagógicos adecuados que me permitan ver hasta donde conocen y si es necesario reforzar, y si no conocen nada, servir de intermediario para que construyan su propio conocimiento.
Existen diversos recursos didácticos que se pueden utilizar para abordar los contenidos del submódulo, logrando con ello cubrir las expectativas y al mismo tiempo mantener el interés por parte de los alumnos, realizando actividades que les motiven y contribuyan a una formación integral.

domingo, 6 de junio de 2010

Aprendizaje y competencias



Concepciones de aprendizaje

Dentro de las distintas concepciones de aprendizaje que han existido a través de la historia, el modelo de educación por competencias es congruente con algunos aspectos de varias de ellas, por ejemplo:
Del “Aprendizaje por descubrimiento” desarrollada por Bruner, destaca la gran importancia a la actividad directa de los estudiantes sobre la realidad.
Del “Aprendizaje significativo” de D. Ausubel, J. Novak, postula que el aprendizaje debe ser significativo, no memorístico, y que los nuevos conocimientos deben relacionarse con los saberes previos.
Tiene mucha similitud con el “Constructivismo” de J. Piaget, en donde la construcción del propio conocimiento se hace mediante la interacción constante con el medio y que los estudiantes comprenden mejor cuando están envueltos en tareas y temas que cautivan su atención.
El “Socio-constructivismo” basado en las ideas de Vigotski que considera los aprendizajes como un proceso personal de construcción de nuevos conocimientos a partir de los saberes previos pero con importancia de la interacción social, con incidencia en la zona de desarrollo próximo y con aprendizaje colaborativo y situado.
Todas estas características antes mencionadas son utilizadas en la educación por competencias, que busca una formación integral del estudiante en la que se pretende que sea él mismo el que descubre su propio conocimiento, y este conocimiento es de interés y de utilidad para él, es capaz de resolver problemas reales, está en constante interacción con el medio, además es una experiencia social porque aprende a trabajar en equipo y relacionarse, aprende valores y actitudes positivas que lo preparan para poder enfrentar con éxito la vida.

El aprendizaje y el desarrollo de las competencias

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
No podemos decir en primer lugar que es trivial porque no estamos hablando de algo simple, el aprendizaje tiene un valor importante en cualquier etapa del ser humano, siempre estamos aprendiendo algo, y si lo enfocamos a la etapa estudiantil, en donde continuamente se adquieren conocimientos de todo tipo que están cambiando las estructuras, no es posible medir ese cambio a base de respuestas a simples preguntas que fueron sacadas de contenidos. El aprendizaje no solo se da en cuestiones de contenidos académicos, su concepto va mucho más allá, hay aprendizaje en el saber hacer las cosas, en actuar ante determinada circunstancia, en superar obstáculos, en cambiar nuestro modo de actuar para beneficio nuestro y de la sociedad. Hay una transformación profunda del sujeto cuando hablamos de aprendizaje. Si queremos “medir” ese aprendizaje, debemos implementar diversos instrumentos de evaluación que nos permitan acercarnos más al verdadero aprendizaje.

viernes, 7 de mayo de 2010

Mi confrontación con la docencia

Desde que yo era niña, cuando platicaba con mis amigas, yo les decía que lo último que me gustaría ser, es ser maestra, pues no podía entender porque los maestros tenían que soportar en ocasiones a niños malcriados, o desordenados, y aparte que les pongan apodos. En fin, el tiempo pasó, tuve que decidir qué me gustaría estudiar y elegí la carrera de Lic. en Informática, muy de moda en aquel tiempo. Cuando egresé me invitaron a trabajar en una empresa automotriz, estuve ahí durante un año. Quiero comentarles que yo soy egresada del CBTis 226 en el cual ahora trabajo, soy de la primera generación, y al egresar nunca perdí contacto con algunos de mis maestros, entonces después de que salí de trabajar de la empresa automotriz, una de mis maestras del CBTis 226, me habló por teléfono para invitarme a trabajar a la institución, ella tenía un puesto administrativo y me pedía que la apoyara, sin pensarlo acepté, me presenté en la escuela, hice los trámites correspondientes y en menos de lo que yo pudiera pensar ya era miembro de la institución. Eso fue en el año 1996 y a 13 años de distancia no me arrepiento de no haberlo pensado un momento, ha sido una de las satisfacciones mas grandes de mi vida y lo digo con honestidad, también les digo que mi carrera(Lic. en Informática) no es lo que yo mas hubiera deseado, pero el estar en contacto con los jóvenes, el ver como van creciendo, madurando y que muchos de ellos me ven con cariño (yo así lo siento por sus muestras de afecto) aún cuando ya tienen tiempo de haber egresado es una satisfacción que creo no cambiaría por otro trabajo.
En ocasiones es cansado trabajar toda la mañana y aparte en la tarde preparar clases o calificar, me gustaría tener una plaza de 40 horas porque a veces trabajan menos que nosotros los de 19 porque ellos no dan las 40 horas frente a grupo, tienen horas de descarga y tienen mas tiempo para preparar sus clases, pero aún así no dejaría mi trabajo como docente, aún si no tuviera necesidad de trabajar, lo haría por puro gusto, porque a veces llego a clases cansada, triste o enojada y al entrar al salón cambia mi estado de ánimo, pues ellos con su alegría , su energía, su necesidad de atención, hacen que se me olvide aunque sea por ese momento lo que me está afectando.
Podría decir que mi única insatisfacción es que aún poniendo todo mi esfuerzo, en ocasiones no logro que los alumnos comprendan la necesidad de prepararse y que tienen que echarle ganas al estudio.

Mi aventura de ser docente

Después de haber leído “La aventura de ser maestro” de José M. Esteve y de analizar de nuevo mi práctica docente, he hecho varias reflexiones que quisiera compartirles:
Es cierto que la mayoría de nosotros aprendemos a ser profesores por ensayo y por error, no porque alguien nos hubiera enseñado, y así lo hemos manifestado muchos de nosotros desde el inicio de la especialización, así como las dificultades que tenemos que ir pasando, como elaborar mi propia identidad profesional, dominar técnicas de comunicación, problemas de disciplina y adaptar los contenidos al nivel del alumno.
Yo también cuando me inicié como profesora, estaba muy nerviosa de pararme frente a los alumnos, de no saber que decir, de que se me olvidara lo que había preparado, a no poder controlar al grupo, a que no me entendieran o no lograr su interés, y como dice José M. Esteve, a que se me acabara el material preparado o que me hicieran preguntas que no pudiera contestar, y hacer además que los alumnos no se dieran cuenta de mis temores.
Al principio sufrí con esta situación, pero poco a poco, tal como lo dice el autor: corrigiendo errores y apuntalando, he salido adelante, todavía no me siento con la libertad que quisiera, pero sigo apuntalando y corrigiendo errores para poder llegar a la libertad de estar en clase.
Algo que hizo mucho eco en mi es la frase de Miguel de Unamuno, “Era su vida pensar y sentir y hacer pensar y sentir”, y sin haberla escuchado antes, me siento muy identificada pues lo he llevado a cabo a mi manera, para mi es muy importante el tener un acercamiento con los jóvenes no solo para transmitirles conocimiento, sino para saber de ellos, que les ocurre, ser mas sensibles al relacionarnos con ellos, comprenderlos pues a veces no nos damos cuenta de que su problema en la escuela tiene mucho más fondo y no con explicarles y explicarles es suficiente, hay que ver que les sucede. Ayudarles a comprenderse a sí mismos y a entender el mundo que les rodea es el objetivo de ser maestro de humanidad, tal como lo dice Esteve.
Es necesario crear inquietud en los jóvenes, que en ellos mismos surja la necesidad de saber algo, de que ellos busquen su aprendizaje y trato de hacerlo a través de algunas dinámicas en clase, pero como lo he manifestado necesito más estrategias pedagógicas.
Hoy es necesario que agreguemos a nuestra explicación del tema, situaciones reales que ellos vivan o les preocupen y así poder mantener su atención en los temas por estudiar, tenemos que ponernos a trabajar en situaciones que llamen su interés, y no dar nuestra clase como grabadoras año con año, tenemos que actualizarnos y en mi caso no solo de forma pedagógica, en mi caso, debido a mi especialidad, tengo que capacitarme continuamente en materias de mi especialidad porque la tecnología avanza a pasos agigantados, y aunque no he alcanzado la libertad al 100% a la hora de estar en clase, si he alcanzado momentos de mucha alegría y satisfacción que bien merece la pena seguir estudiando.
En cuanto al problema de identidad profesional, aunque no soy profesora por vocación no he tenido problema en comprender que estamos al servicio de los alumnos, lo se, lo entiendo y no me desagrada, pues mi primer interés está centrado en que ellos aprendan y busco la manera en que sea más fácil para ellos, para mi no es rebajarse el buscar palabras o métodos sencillos pero que con ellos aprenden. No me molesta tener que responder una y otra vez las preguntas que me hagan, aún fuera de clase. Estoy de acuerdo con el comentario que hace Marta Lluis Cladera sobre el escrito de José M. Esteve: “Es importante la humildad para rebajar los conocimientos adquiridos en la carrera a la mentalidad de los alumnos”. Debemos de ubicarnos y darnos cuenta que estamos trabajando con jóvenes de 15 a 18 años y que apenas se están formando, no tienen la formación y experiencia que tenemos nosotros.
Realmente un problema que tengo es el de comunicación e interacción, lo he sabido sortear y he ido aprendiendo como hacerlo, pero me gustaría que pudiera comunicarme con mas desenvolvimiento, siento que me falta conocimiento en este aspecto, soy de muy pocas palabras, (aunque aquí creo que ya me extendí) al exponer termino muy rápido mis ideas.
En lo que concierne a disciplina también he tenido problemas, pero me he dado cuenta que todos los grupos son diferentes y que tenemos que buscar la forma adecuada para trabajar con cada grupo. Los jóvenes son nobles e inteligentes, si nosotros acordamos como trabajar, establecemos reglas desde un principio y sobre todo los tratamos con respeto e igualdad, ellos responderán bien, eso me ha funcionado.
También me quejo del nivel con el que llegan muchos de los alumnos, pero trato de empezar desde el nivel que están, parece que se pudiera perder el tiempo, pero el resultado es mejor, y buscando la manera podemos adecuar los tiempos. En ocasiones, por unos temas de mi programa, he tenido que regresar hasta las operaciones de suma y multiplicación, y no se saben las tablas, tengo que empezar desde ahí, si no lo hago, muchos se quedarían sin saber de dónde se obtiene el resultado de lo que les muestro, así que si es necesario empiezo desde abajo. Lo ideal sería que desde pequeños tuvieran bases firmes, sobre todo en la enseñanza correcta de la lectura y la escritura, tal como lo menciona Paulo Freire.
Para concluir, es verdad que muchos piensan que se es profesor porque no se pudo conseguir algo más, pero ellos desconocen el “poder” de esta profesión, pues es inigualable la riqueza que podemos adquirir a través de ella.

Los saberes de mis estudiantes

Después de averiguar que es lo que saben hacer mis alumnos en Internet, debo decir que no me sorprendió mucho la gran cantidad de actividades que realizan, los jóvenes tienen una habilidad muy grande para el manejo de la tecnología y además les gusta, lo hacen la mayoría de las veces por iniciativa propia. Entre lo que saben hacer está: bajar música, videos, imágenes, información, software, libros y en la clase de espacio social: hacer tareas, trabajos, ver programas de t.v., investigar, configurar, chatear, utilizar correo, convivir en sitios sociales, buscar lugares, subir fotos, enviar archivos, reservar hoteles y vuelos, utilizar traductores, ver noticias, comprar, comunicarse, aprender por medio de tutoriales, participar en foros, hacer tareas en equipo.
Una estrategia que puedo utilizar para hacer que estos saberes favorezcan los procesos académicos, ya que les interesa el uso de la tecnología y también por que ellos lo manifestaron, es que hagan sus investigaciones cada uno por su cuenta o en equipo utilizando Internet, (esta tarea la vengo realizando desde hace tiempo y hoy me percaté que si les gusta, pero también piden que halla más computadoras en la escuela y que puedan conectarse a internet), esa información la podemos reforzar con videos interesantes que aborden los temas que estamos estudiando y además a través de Internet comunicarnos con relación a la clase.
Muchos de los alumnos saben realizar las tareas que mencioné anteriormente, y están dispuestos a enseñar a sus compañeros que lo desconocen, ya sea en el mismo salón de clases o en sus casas, ellos están dispuestos. Algunos piden que en el salón se haga una pequeña exposición de las tareas que son menos conocidas, se irían sometiendo a votación para ver cuales son los más interesantes.